En redes sociales hay debates que duran horas y otros que terminan con una sola frase. Esta vez, Johannes Kaiser intentó abrir una discusión sobre déficit fiscal, crecimiento y gasto público, pero Daniel Manouchehri decidió cambiar el eje del partido con un inesperado: "Se llama democracia, Johannes. Me eligieron casi 100 mil personas". El Excel quedó esperando.
Más de alguno imaginó a Kaiser revisando sus apuntes sobre economía mientras la conversación tomaba un desvío hacia la legitimidad electoral. Era como preguntar la hora y recibir una explicación sobre la Revolución Francesa: interesante, pero no necesariamente relacionada con el reloj.
Al final, las redes hicieron lo suyo y el intercambio se transformó en un festival de memes. Unos contaban votos, otros contaban puntos del PIB y varios simplemente contaban las risas. Porque en la política chilena, a veces una discusión sobre equilibrio fiscal termina pareciéndose más a un concurso de popularidad que a una clase de economía.