Lo que comenzó como el anuncio de un ambicioso parque de entretenciones en Paine terminó convirtiéndose en una historia marcada por controversias. En 2020 se presentó públicamente Parque Zandia, una iniciativa vinculada a empresas de la familia Kast Rist que contemplaba cerca de 70 mil metros cuadrados con juegos, centro de eventos, patio de comidas, áreas verdes y lagunas artificiales.
Sin embargo, el proyecto comenzó a recibir cuestionamientos luego de que organizaciones locales denunciaran que parte de las obras ya se encontraban avanzadas antes de completar los permisos ambientales correspondientes. El Comité Ambiental Comunal de Paine recurrió a la autoridad fiscalizadora asegurando que la construcción presentaba un importante nivel de desarrollo antes de obtener todas las autorizaciones requeridas.
Una inspección posterior de la Superintendencia del Medio Ambiente constató que el recinto estaba en etapa de construcción y contaba con diversas instalaciones ya ejecutadas. Entre ellas se encontraban sectores recreativos, infraestructura para visitantes y lagunas artificiales. El organismo levantó observaciones respecto a los tiempos de ejecución del proyecto y su relación con la evaluación ambiental.
A los cuestionamientos administrativos se sumó un grave accidente laboral ocurrido en 2019. Donald Georges, trabajador de nacionalidad haitiana que participaba en labores dentro del recinto, sufrió múltiples fracturas tras un incidente con carros pertenecientes a una atracción mecánica del parque.
El caso terminó en tribunales luego de que el trabajador presentara una demanda apuntando a presuntas deficiencias en materia de seguridad, capacitación y funciones asignadas. Según los antecedentes expuestos en la causa, las lesiones tuvieron importantes consecuencias físicas y personales para el afectado.
La controversia también tuvo una arista política debido a la relación familiar del proyecto con José Antonio Kast y a sus conocidas posturas públicas sobre inmigración y seguridad. Para algunos críticos, aquello abrió un debate respecto a las diferencias entre los discursos políticos y las actividades empresariales vinculadas a figuras públicas.
Pese a las polémicas, el proyecto continuó su proceso administrativo y obtuvo posteriormente una resolución ambiental favorable, avanzando hacia una eventual apertura. Sus representantes han sostenido que la tramitación se desarrolló conforme a las exigencias legales y que el objetivo es crear un espacio recreativo junto con generar empleo en la zona.
El caso Parque Zandia quedó instalado como una discusión donde se cruzan emprendimiento privado, regulación ambiental, derechos laborales y fiscalización estatal; temas que siguen siendo parte del debate público en Chile.